Jacopo Carucci "El Pontormo"

Alumno de Leonardo aunque por poco tiempo demostró a la partida de su maestro de Florencia que aun en esa época gloriosa del arte llena de titanes se podia desarrollar una obra  única y avasallante.

Anna Forlani Tempesti

Jacopo Carucci, llamado el Pontormo, nombre de su pueblo natal en las cercanías de Émpoli en Italia, Nacio en 1494. Su padre fue el pintor Bartolomeo di Jacopo, discípulo de Domenico Ghirlandaio. La niñez de Jacopo fue triste y afligida por una serie de lutos familiares que debieron de influir no poco en su atormentada psicología y en su arte. En 1499 murió su padre, en 1504 su madre, en 1506 su abuelo, pocos años después su abuela y ,finalmente, su hermana. Su abuela materna, hacia 1507, lo mandó a Florencia, donde, en 1508, fue puesto bajo la protección del magistrado de huérfanos. En Florencia, Pontormo entró en el taller de Leonardo, pero, después de la partida de éste, pasó al taller de Piero di Cosimo y de Albertinelli, hacia 1509. Allí pintó un pequeño cuadro con el tema de La Anunciación, que, según Vasari, le valió los elogios del mismo Rafael. En 1512, Jacopo entró en el taller de Andrea del Sarto, y realizó bajo su dirección, entre otras cosas, la “predella” de la anunciación de San Galo junto con Rosso, y las armas de Leon X para la Santísima anunciación (1513-14), elogiadas por Miguel Ángel.

“EEn 1512, Jacopo entró en el taller de Andrea del Sarto, y realizó bajo su dirección, entre otras cosas, la “predella” de la anunciación de San Galo junto con Rosso, y las armas de Leon X para la Santísima anunciación (1513-14), elogiadas por Miguel Ángel.”

Los festejos de la ciudad con motivo de la elección del papa Leon X, de la familia Medicis, fueron también ocasión para Pontormo de fructuoso trabajo: además de las armas, ya citadas, y de las pinturas de los carros carnavalescos de las compañías de Broncone y del Diamante, pintó los frescos de la capilla pontificia de santa Marie Novella, dispuesta para la entrada del papa en Florencia, en noviembre de 1515. Por aquellos mismos años, pinto una virgen para la iglesia de San Rufino , actualmente en la capilla de los pintores de la santísima anunciación, y los paneles del carro de la compañía de la casa de la moneda, actualmente en el palacio viejo. De 1514 es el importante encargo de la visitación para el pequeño claustro de los votos de la santísima anunciación, terminada en 1516.

El retablo Pucci, de san miguel Visdomini (1518), marco un momento importante en la carrera de Pontormo, que allí muestra modos absolutamente personales, evidentes también en los cuatro episodios de la vida de José para la cámara de Pierfrancesco Borguerini , realizados entre 1515 y 1519, aproximadamente, en unión de las pinturas de Andrea del Sarto, Granacci y Bacciaca, para la misma cámara. Se pueden destacar otras obras en estos años: retratos como el bellicimo de Cosme el viejo y obras religiosas como el san miguel y el san Juan evangelista de Énpoli. Pero los encargos importantes le viene después de 1520, como los logrados en la villa Medicis. Y los tan discutidos de la cartuja del Galluzzo. Aquí, con motivo de la peste, Pontormo se retira a trabajar con su discípulo Bronzino en una meditativa soledad , que fructificará en el sobervio naturalismo de La Cena en Emaús, para la misma Cartuja (1525), y en la purisima abstracción de El Descendimiento, de la capilla Capponi de Santa Felicitas ( hacia 1526-28), iglesia que Jacopo, a partir de 1525, decoró completamente ( la decoración de la cúpula fue destruida posteriormente). Pontormo , que, además de varios retratos, realiza en esos años La Visitación de Carmignano, era quizás, considerado entonces el máximo pintor de Florencia, apoyado por propio Miguel Angel (en 1539, Jacopo irá a Roma para admirar la capilla Sixtina, cuyo juicio final Buonarroti había ya empezado), y este le confía la ejecución pictórica de dos de sus cartones ( un Noli me tangere y una Venus de los que se conservan replicas contemporáneas). Protegido por los Medicis, clemente VII, nuevo Papa de esa familia, le encargo en 1532 la decoración de una sala de Poggio a Caiano que, desgraciadamente, quedó en proyecto; hacia 1534 pintó el retrato de Alejandro de Medicis, quien, en 1536, le encargo la decoración, actualmente perdida, de la galería de la villa de Careggi.

Entre 1537 y 1543 trabajó con sus discípulos en las galería de la villa de Castello (Obra también perdida) por encargo de Cosme I. Este , retratado por Pontormo con su madre Maria Salviati, le encargo no solo los cartones para unos tapices con episodios de la vida de José, posteriormente realizados por el Bronzino, sino también su ultima obra, fatigosamente terminada y poco apreciada ya por sus contemporáneos, hasta el punto de que fue revocada en el siglo XVIII: los frescos del coro de San Lorenzo, de los que solo quedan las descripciones de las fuentes escritas, los bellísimos dibujos y los personales recuerdos del escabroso y triste diario que Jacopo llevo desde 1555 hasta su muerte, el 1 de enero de 1557.

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